lunes, 7 de marzo de 2011

TERCERA PROBLEMÁTICA


En tercer lugar haré mención más que a una problemática una inquietud con respecto a algo mencionado en la primera problemática, lo que estas tecnologías están haciendo a las personas, convirtiéndolas en zombis unidos a un mando o a un móvil, que no ven lo que hay a su alrededor porque su mirada se queda limitada al espacio que ocupa la pantalla.
Se podría hablar de otro nuevo tipo de droga, que consigue hacerse un hueco imprescindible en nuestra vida diaria, creando generaciones con miedo a vivir las relaciones sociales físicas y mermando su capacidad de sociabilizarse sino es, por ejemplo, a través de una red social.
¿Cómo solucionar esto? ¿En qué medida debemos actuar para utilizar estas tecnologías de manera responsable y beneficiosa?
En este sentido los más perjudicados serían las nuevas generaciones, que han crecido con estas innovaciones tecnológicas que influyen incluso en el sector educativo mediante la introducción de ordenadores en las aulas.


SEGUNDA PROBLEMÁTICA

La segunda problemática, más que un inconveniente lo veo como algo que provoca miedo, no solo a mí, sino a mucha gente debido al desconocimiento del funcionamiento de las nuevas tecnologías, así como al temor y el convencimiento de masas que se realiza a través de los diferentes medios, que interpretan a su libre criterio la información, y en algunos casos terminan tergiversando. En este caso me centraría en la relación hombre-máquina.
Esta relación en un principio no conlleva ningún riesgo físico para la persona, solo el riesgo de volverse adicto a la tecnología, pero ¿que pasara en un futuro? ¿Seguirá siendo así? ¿Nuestras acciones acabaran condicionadas por las maquinas?
Hoy en día esta relación se podría observar en las numerosas pruebas que se están haciendo con respecto a las mascotas artificiales, robots que no necesitan ser atendidos, pero que son capaces de comunicarse con nosotros y aprender acciones simples, e incluso reaccionar a ciertos estímulos.
¿Se podrían producir en un futuro sucesos similares como los que se reflejan en la película “Yo, robot”? ¿Que pretendamos ser como un dios, creando seres artificiales tan complejos que lleguen a sustituirnos? ¿Conseguirá el ser humano desarrollar realmente la inteligencia artificial?




PRIMERA PROBLEMÁTICA

     El principal problema que encuentro en este mundo digital en auge se centraría en la relación hombre-hombre, en cómo este nuevo mundo, que algunos aceptan con mucha facilidad pero otros lo miran con reticencia, está introduciendo nuevas tecnologías que convierten a las personas en esclavos de dichas tecnologías, dejando a un lado las formas más tradicionales y personales de comunicación humano y volviéndonos cada vez mas autónomos de las personas pero a la vez mas dependientes de las tecnologías, aunque suene irónico.
¿Llegara un momento en que la más mínima caricia, abrazo…se quede limitado a un guiño a través del móvil? Algunas película bien nos han mostrado su interpretación del futuro, hasta qué punto puede llegar este avance tecnológico, como por ejemplo en “Demolition man”, que, aunque no es una gran película, está ambientada en el año 2032 y lo presentan como un futuro en el que los coches ya no tendrán que ser conducidos, ni hay agua para ducharse, ni siquiera hay relaciones sexuales, todo está controlado por la tecnología y todo se lleva a cabo a través de ella.
¿Pero es esto lo que queremos, llegar a una época en la que lo más cercano que estarán las personas unas de otras sea mentalmente, conectándose a cables que programen lo que sentir o pensar? ¿Es eso lo que queremos para nuestros descendientes? ¿Mundos en los que no se procreara de manera natural o en los que nuestros cuerpos serán sustituidos por robots en los que introduciremos nuestra mente?